jueves, 22 de julio de 2010

Sueño

La vida no es más que un sueño
igual que aquellos que soñás por las noches cuando,
después de un largo día y de tanta luz cegadora,
terminás refugiándote en la cueva de tus sábanas.
(Nunca nadie ha podido demostrar lo contrario).
La única diferencia está en la duración: un sueño más largo (y profundo tal vez).

Seguramente no faltará alguien que diga que los sueños
suelen ser incoherentes comparados con la vida,
pero la coherencia es una cuestión de costumbre, de familiaridad con los hechos:
a decir verdad no veo nada de coherente, por ejemplo,
en la magia con la que una semilla se convierte en árbol con sólo un poco de tierra y agua;
nada de coherente en una mujer con un niño en su panza;
nada de coherente en el sonido de una cuerda vibrando sobre una guitarra;
nada de coherente en esa bola de fuego que todos los días (sin excepción) atraviesa el cielo,
mientras éste se viste de azul... y de negro,
de azul... y de negro,
de azul... y de negro.

Nos hemos acostumbrado tanto a estas maravillas
que ya no son motivo de asombro para nadie, pero si te fijás bien...
¡que lindo sueño estamos teniendo!

Viví tu vida de modo que cuando al fin te despiertes,
no te lamentes de tantas cosas que podrías haber hecho
y no hiciste.

HORE - 14/07/10

No hay comentarios:

Publicar un comentario