jueves, 5 de junio de 2014

Inmersión

Cómo esperar que mis pasos lleguen a esa puerta
si todo lo que anduvieron resuena y se ramifica en diez mil direcciones?

Cómo esperar que la agonía sorda del tiempo
desemboque en aquella melodía soñada?

Cómo volverse sabio en uno u otro tema
si mientras menos se ignora
más se descubre lo poco que puede saberse?

Cómo abrigarse del frío
si estamos buscando el invierno detrás de cada fuego,
de cada frazada,
de cada caricia?

Cómo pensar siquiera en la noción de equilibrio
si la cuerda por la que andamos tiene el ancho del mar
y, como el mar, hace de nuestra caída
una suave inmersión
en lo más profundo y azul de este mundo.

Hore
Junio de 2014

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